Claustrofobia Significado


A continuación te explicamos detalladamente qué es la agorafobia, sus síntomas y posibles curas.

La palabra claustrofobia está conformada por dos raíces. Una proveniente del latín: “claustrum, que significa cerrojo, cerrado, y otra del griego phobos, que significa temor, y hace referencia al miedo patológico a los espacios cerrados.

¿Qué es claustrofobia?

La claustrofobia es una fobia específica dentro de los trastornos de ansiedad, y es comúnmente conocida como el temor a los espacios cerrados como habitaciones sin ventanas, ascensores, túneles, metro, entre otros, pero en realidad se refiere al temor a las consecuencias de estar en un espacio cerrado, no a un lugar específico, como por ejemplo morir de asfixia al pensar que no habría suficiente aire en el lugar, o quedarse encerrado en un ascensor. La claustrofobia es un miedo irracional, puesto que las personas que la padecen , al encontrarse en un lugar cerrado saben perfectamente que no están corriendo ningún peligro, que no hay razón lógica para temer, pero igual sienten temor y lo manifiestan por medio de diferentes síntomas que se mencionarán a continuación.

Claustrofobia síntomas

Los síntomas fundamentales son el miedo a la restricción de movimiento ya que encontrarse en medios muy pequeños supone una limitación de sus movimientos, y la persona tiende a sentirse atrapada, con el miedo a la asfixia, por la falta de accesos por los que pueda entrar el aire. En los individuos que la padecen, los síntomas de la claustrofobia son ansiedad y temor al hecho de que las puertas o ventanas se encuentren cerradas; o al encontrarse en un entorno muy limitado, ya que suelen buscar de forma automática y compulsiva las salidas. Como ocurre con muchos otros trastornos, las señales de ansiedad se reducen considerablemente cuando la persona abandona el sitio. Las personas que sufren de esta fobia suelen evitar espacios cerrados como ascensores, habitaciones sin ventanas, habitaciones muy pequeñas, automóviles cuando hay mucho tráfico, cabinas de teléfono, aviones, saunas, discotecas, cine, ambulancias, túneles, cuevas, y situaciones donde haya mucha gente, entre otros. Cuando la persona claustrofóbica asimila que va a entrar, o se decide a entrar a un lugar cerrado, comienza a experimentar una ansiedad muy intensa, seguida de los síntomas que se mencionan a continuación:
  • Aumento de la frecuencia cardíaca o ritmo de la respiración.
  • Sudoración.
  • Hiperventilación.
  • Dificultad para respirar.
  • Sentimientos de inquietud.
  • Ataques de pánico.
  • Náuseas.

Claustrofobia causas

Este es un trastorno común. Entre el 2 % y 5% de la población lo padece, pero aun así no se ha constatado aún el origen del mismo. En las causas de claustrofobia comunes, de acuerdo los estudios realizados a lo largo de los años, son: reducción en el tamaño de la amígdala, experiencia traumática en la infancia y predisposición genética.
  • Reducción del tamaño de la amígdala derecha:
Un estudio realizado por Fumi Hayano arrojó que los pacientes que sufrían este trastorno del pánico tenían más pequeña la amígdala derecha. Este órgano es necesario para el condicionamiento del miedo y la creación de una respuesta de lucha o huida ante un estímulo que se relacione con una situación grave.
  • Experiencia traumática en la infancia:
Es común que entre las causas se encuentren episodios traumáticos en la infancia, que en un futuro pudieran originar un trastorno de ansiedad, aunque los mismos se puedan presentar en cualquier punto de la vida, incluso la misma infancia. Un experimento realizado por Lars-Gran St arrojó que las experiencias de la infancia que podrían desencadenar lo que es claustrofobia son: estar encerrado en una habitación oscura y no encontrar la puerta o el interruptor de la luz, meter la cabeza entre dos barrotes y luego no poder sacarla, encerrarse en un armario, caerse a una piscina llena de agua sin saber nadar, perderse entre un montón de gente y no encontrar a los padres, etc.
  • Predisposición genética:
Diversos estudios científicos han demostrado que la alteración de un único gen en ratones puede provocar alteraciones en su comportamiento, cuando estos se encuentran en espacios estrechos. Este gen también lo tienen los seres humanos, en una región relacionada con los trastornos de la ansiedad y los ataques de pánico. De acuerdo al psicoanálisis, el origen de la claustrofobia es un sentimiento de culpa relacionado con el desarrollo anormal de la sexualidad.

Claustrofobia tratamiento

Una de las formas más eficaces de controlar y superar la claustrofobia es enfrentar los temores a los espacios cerrados y a las situaciones que podrían darse en ellos. Esta es conocida como la terapia de desensibilización o exposición a las situaciones temidas. Sin embargo, existen otras alternativas para el tratamiento de claustrofobia, las cuales se explican a continuación:
  • Medicación: Empleando medicamentos contra la ansiedad, tales como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los cuales contribuyen al control de la fobia, pero no atacan el problema de raíz que es el origen de los miedos que originan los ataques.
  • Entrenamiento en técnicas para reducir la ansiedad: En el cual se introduce al paciente en una serie de técnicas de respiración y relajación que le permitirán abordar las situaciones temidas con una más calma y mejor actitud, empleando también técnicas para el cambio de pensamientos y visualización.
  • Terapia de desensibilización: Es la más común y efectiva. El terapeuta explica al paciente cuál es la terapia, en qué consiste y cómo se debe ejecutar. La terapia de desensibilización consiste en exponer a los pacientes a las situaciones temidas permaneciendo en ellas hasta que los síntomas de ansiedad comiencen a disminuirse, con el fin de que corroboren por sí mismos que sus temores son infundados. Estas sesiones comienzan con la exposición a situaciones regulares, y se va aumentando la intensidad hasta llegar a las más severas.
  • Terapia cognitivo-conductual: Esta es una técnica ampliamente utilizada para el tratamiento de una gran cantidad de trastornos de ansiedad. La misma consiste en modificar y aclarar los conceptos erróneos con relación a los factores implicados a la fobia, con el fin de romper con los mitos generadores de miedos a determinados espacios. Por ejemplo, se informará al paciente claustrofóbico que los ascensores no son peligrosos exponiendo las razones, y aportando además los aspectos positivos de los mismos, como su utilidad en edificios muy altos y en hospitales.

¿Quién soy?

Soy Ángela Martínez, tengo 32 años y vivo en Madrid. Hace varios años terminé el Grado en Psicología. Al terminar el grado, me interesé mucho en el estudio de fobias, especialmente la fobia a los agujeros conocida como tripofobia. Actualmente ofrezco tratamientos psicólogos para la cura de todo tipo de fobias (tripofobia, aracnofobia, etc). El 99% de mis clientes han logrado superar sus fobias con los tratamientos de los que dispongo actualmente.

¿Sabías que...?

El 75% de la población sufre algún tipo de fobia. Normalmente en las mujeres suele ser más frecuente la existencia de fobias que en los hombres.