Fotofobia


Es normal que en algún momento el exceso de luz nos cause molestia. Este tipo de molestias nos llevan a cerrar los ojos con el propósito de protegerlos. Sin embargo, hay ocasiones en las que esto puede convertirse en un miedo y termine afectando la calidad de vida. Esta fobia es conocida como fotofobia. La fotofobia es más común de lo que se cree. Son muchas las personas que la padecen, sin embargo no es causada por ninguna enfermedad. La fotofobia grave puede causar problemas en la visión y generar un fuerte dolor ocular, aun cuando se esté con poca luz.

Fotofobia significado: ¿Qué es la fotofobia?

La fotofobia es una sensación de desagrado ocular al ser expuesto a una luz brillante o una iluminación excesiva que causa el cierre espontáneo de los ojos como medida de protección. Aunque puede generar cierto dolor, la fotofobia no es reconocida como una enfermedad. Se le reconoce como un síntoma que en ocasiones aparece en distintos grados de intensidad, de acuerdo a una patología. Es muy común ver esta fobia en personas con albinismo, aunque también se puede apreciar en personas que hayan padecido enfermedades oculares o el sistema nervioso.

Fotofobia síntomas

El síntoma principal de la fotofobia es la sensibilidad extrema a la luz, la cual causa molestia y dolor. Una persona que padece fotofobia puede requerir el uso de gafas oscuras o incluso estar siempre en entornos cerrados. Aparte de las molestias oculares, entre ellas el enrojecimiento o inflamación de los ojos, también pueden presentarse dolores de cabeza, náuseas, mareos, visión borrosa y rigidez cervical. Es importante saber que los síntomas de la fotofobia pueden durar varios días.

Otros síntomas de la fotofobia

  • Irritación o heridas en los ojos
  • Enrojecimiento, picazón o inflamación
  • Entumecimiento u hormigueo en alguna otra parte del cuerpo
  • Cambios en la audición

Fotofobia causas

Quienes desarrollan la fotofobia se han visto afectados por diferentes causas que han influido de forma negativa sobre el ojo o el sistema nervioso. Estas causas pueden ser:

Fotofobia causada por las características propias del ojo

Es necesario comprender que la fotofobia no es una enfermedad. Esta es un síntoma muy común que se presenta por diferentes causas. Las mismas características del ojo pueden dar lugar una mayor sensibilidad a la luz. Esto es lo que generalmente ocurre en las personas de ojos claros, ya que sus ojos poseen una menor pigmentación del iris. Como consecuencia, estos dejan pasar una mayor cantidad de luz, por ende, son más sensibles. Quienes más se ven afectados por esta causa son las personas albinas, como también aquellas personas que se encuentran en el período postoperatorio de una intervención quirúrgica ocular. En este último caso, es muy probable que luego de un período de tiempo todo regrese a la normalidad; en el caso de quienes tienen los ojos claros, deberán ser más cuidadosos con el sol a lo largo de su vida.

Fotofobia causada por traumatismos

No siempre la fotofobia es generada por las características propias del ojo. En ocasiones, la fotofobia es un síntoma que nos indica que no todo está funcionando como debería. El sufrir una mayor sensibilidad a la luz es un indicativo para prestar una atención especial a la salud ocular. Un traumatismo en la córnea puede generar un aumento de sensibilidad a la luz. Cualquiera puede sufrir este tipo de traumatismo. No obstante, son más propensas aquellas personas que laboran en ambientes industriales donde puedan verse expuestos a impactos de partículas de madera, metal, entre otros.

Otras causas de la fotofobia

  • Meningitis
  • Enfermedad, lesión o infección ocular, como orzuelo, epiescleritis, glaucoma, queratocono
  • Hemorragia subaracnoidea
  • Albinismo
  • Quemaduras del ojo
  • Migrañas
  • Encefalitis
  • Conjuntivitis
  • Afaquia
  • Locura
  • Iritis
  • Aniridia
  • Abrasión de córnea
  • Úlcera de córnea
  • Cataratas
  • Degeneración macular
  • Malformación de Arnold-Chiari
  • Cistinosis
  • Medicamentos anticolinérgicos pueden causar fotofobia al paralizar el músculo esfínter del iris.
  • Resaca
  • Artritis epidémica chikunguña
  • Moquillo en caninos
  • Miastenia Gravis
  • Vitíligo
  • Iritis o uveítis aguda (inflamación dentro del ojo)
  • Quemaduras en los ojos
  • Abrasión corneal
  • Úlcera corneal
  • Drogas como anfetaminas, atropina, cocaína, ciclopentolato, idoxiuridina, fenilefrina, escopolamina, trifluridina, tropicamida y vidarabina
  • Uso excesivo de lentes de contacto o lentes de contacto mal puestos
  • Enfermedad, lesión o infección ocular (como chalazión, epiescleritis y glaucoma)
  • Examen ocular durante el cual se han dilatado los ojos
  • Meningitis
  • Migraña
  • Recuperación de una cirugía de los ojos
En ocasiones, quienes sufren daltonismo pueden padecer fotofobia. No suele ser tan relevante y puede solucionarse usando gafas oscuras o apagando la luz. Es necesario saber que otras soluciones de uso frecuente pueden también generar fotofobia. Solo basta con abandonar el uso y en poco tiempo se notará como desaparece la reacción negativa. Muchas veces esto se da a causa de ciertos compuestos usados en diferentes líquidos de desinfección y conservación para lentes de contacto blandas. Pero a causa de la extensa gama de líquidos de conservación para lentes de contacto, solo es necesario buscar el que mejor se adecúe.

Fotofobia cura: posibles tratamientos

Siempre que la fotofobia aparece es necesario evitar el contacto con la luz (sobre todo la luz solar) y usar gafas oscuras tanto en interiores como exteriores. De igual forma es recomendable mantener los ojos cerrados siempre que sea posible. En caso de que las molestias sigan o peor aún, se agudicen con el pasar de los días, sintiendo molestia aun con poca luz, es necesario recurrir a un especialista ocular, este se encargará de indicar los medicamentos y el tratamiento correcto de acuerdo sea el caso. Otras medidas que se pueden seguir si se presenta fotofobia para dar una mejor protección a la vista son las siguientes:
  • Mientras se está en casa es ideal que las luces estén lo más bajas posibles y manteniendo las persianas o cortinas cerradas y evitar cualquier contacto con la luz solar. Siempre que se pueda, es necesario mantener los ojos cerrados.
  • En caso de salir a la calle, es ideal llevar sombrero y gafas oscuras que brinde la mayor protección posible.
  • Acudir al médico para conocer las causas específicas de la intolerancia a la luz, ya que según sean las causas, se sabrá cuál será el tratamiento a seguir.
  • En caso de padecer una enfermedad que genere fotofobia, no es recomendable conducir, sin embargo, quienes sufren fotofobia sin que esta sea producida por una patología deben usar gafas de sol polarizadas. Este tipo de gafas neutralizan algunas longitudes de la luz solar. Así, eliminan los brillos generados por las superficies horizontales.

¿Quién soy?

Soy Ángela Martínez, tengo 32 años y vivo en Madrid. Hace varios años terminé el Grado en Psicología. Al terminar el grado, me interesé mucho en el estudio de fobias, especialmente la fobia a los agujeros conocida como tripofobia. Actualmente ofrezco tratamientos psicólogos para la cura de todo tipo de fobias (tripofobia, aracnofobia, etc). El 99% de mis clientes han logrado superar sus fobias con los tratamientos de los que dispongo actualmente.

¿Sabías que...?

El 75% de la población sufre algún tipo de fobia. Normalmente en las mujeres suele ser más frecuente la existencia de fobias que en los hombres.